GUÍA HELLEN VIOLET

Cuaderno de Familias · Capítulo 02

Cómo preparar a tu bebé para su sesión de fotos newborn

Qué llevar, cómo organizar las tomas, la ropa familiar y los detalles con historia para vivir el reportaje con calma.

Bebé recién nacido acompañado por las manos de su familia

Hablar de «preparar al bebé» tiene un poquito de ironía… porque a un peque de menos de 15 días, preparar, preparar… ¡poco podemos prepararlo! No podemos explicarle que mañana tiene sesión de fotos y que nos vendría fenomenal que llegase dispuesto a posar.

Por decirlo de alguna manera, la preparación es un 80 % nuestra y un 20 % suya. Somos los adultos quienes organizamos la bolsa, elegimos la ropa, calculamos el trayecto y preparamos el estudio para recibirlo. Él solo tiene que venir a ser bebé.

Más allá de esos pequeños deberes que os mandamos antes de la sesión —y que guardamos en modo top secret para nuestras familias 🤫—, debéis prepararlo como siempre: alimentado, con el pañal limpio y seco, cómodo y acompañado de vuestros mimos.

Y si al llegar necesita otra toma o un cambio de pañal, lo hacemos. ¡Sus necesidades no entienden de horarios ni de cámaras!

Es normal que antes del reportaje os preguntéis: «¿Y si llora? ¿Y si tiene hambre? ¿Y si ese día no quiere dormir?».

Soy Hellen, fotógrafa de Hellen Violet Fotografía, en Fuenlabrada, y quiero que vengáis con una idea clara: vuestro bebé no tiene que comportarse de ninguna manera especial para que podamos fotografiarlo.

La sesión se adapta a él, a sus tomas, a sus pausas y a lo que necesite en cada momento. Nuestra preparación consiste en tener todo listo para acompañarlo.

Preparad lo necesario el día anterior

Dejar la bolsa lista y vuestra ropa elegida os quitará preocupaciones esa mañana. Revisad también la ubicación y calculad el trayecto con margen para llegar a la hora acordada sin salir con prisas.

Por experiencia, cuando vais con el tiempo justo es más fácil llegar nerviosos. Y a las prisas se suma esa pregunta que muchas familias tienen en la cabeza: «¿Conseguiremos hacer esas fotos que hemos visto en tu web?».

No tenéis que llegar y demostrar nada. Nos tomaremos el tiempo necesario para acomodarnos y empezar según se encuentre vuestro bebé.

Antes de venir os enviaré las indicaciones de preparación y la ubicación del estudio. Leedlas con calma y preguntadme cualquier duda. Prefiero resolverla antes a que vengáis preocupados por ella.

Las tomas siguen el ritmo de vuestro bebé

No retraséis una toma para que «aguante hasta las fotos». Si tiene hambre, necesita comer.

Podréis darle el pecho o el biberón en el estudio y haremos las pausas necesarias durante el reportaje. Las tomas forman parte de la sesión; no son una interrupción.

Si toma biberón, os pido que traigáis lo necesario para preparar tres tomas adicionales a las que calculéis para el tiempo que estaréis fuera de casa. Es una previsión para tener margen si necesita alguna más, se derrama leche o la sesión se alarga; no significa que tenga que tomárselas todas.

Traed lo que utilizáis habitualmente y mantened vuestras pautas de preparación y conservación.

Bebé recién nacido dormido y envuelto en una manta rosa sobre un decorado navideño claro

Elegid ropa fácil de quitar

Para venir, lo más práctico es vestirlo con una prenda cómoda y sencilla de abrir, como un pijamita con apertura delantera. Así podremos cambiarlo con menos movimientos si llega dormido.

No necesitáis traer una maleta llena de conjuntos. Antes de la sesión os enviaremos un PDF con lo que necesitáis, teniendo en cuenta la época del año y el reportaje que vamos a realizar.

Y, además de lo práctico, hay algunas cositas que sí me encantará que traigáis: esas que tienen una historia para vosotros.

Traed también esas cositas que os hacen ilusión

Ese detalle con su nombre que os han regalado. Lo que comprasteis con toda la ilusión mientras esperabais su llegada. La chaquetita que le ha tejido la abuela o ese conjunto que eligió especialmente para su nieto.

También puede ser una prenda que llevaba mamá cuando era bebé, una mantita que ha pasado de una generación a otra o el sombrero o la gorra del trabajo de papá.

Si hay algo que os hace especial ilusión que aparezca en sus primeras fotografías, traedlo y contadme su historia.

Aunque en el estudio tenemos nuestro estilo, siempre encontramos la manera de incorporar esos detalles en alguna fotografía, cuidando la composición y la comodidad del bebé. Podéis mandarme una foto del objeto antes de venir para que vaya pensando cómo integrarlo.

Sabemos que para vosotros no es simplemente una chaquetita, un gorro o una manta. Es el cariño de quien lo preparó, la ilusión con la que lo elegisteis o un recuerdo de vuestra propia infancia.

Y cuando esas pequeñas historias forman parte de la fotografía, el recuerdo se vuelve todavía más vuestro.

Cuando un objeto guarda una historia familiar, deja de ser un detalle y se convierte en parte del recuerdo.

¿Qué llevar en la bolsa?

Para tener lo esencial a mano, preparad:

  • Al menos 4 o 5 pañales y lo que uséis habitualmente para cambiarlo. Durante la sesión puede necesitar varios cambios y queremos que esté limpio, seco y cómodo.
  • Una o dos mudas de repuesto.
  • Una muselina y su mantita habitual. Podéis traer una nueva para las fotos, pero acordaos también de esa que utilizáis con él y le resulta familiar, limpia y adecuada a la temperatura.
  • Lo necesario para sus tomas, con el margen que os he indicado si utiliza biberón.
  • Su chupete, si lo utiliza. Si no lo usa habitualmente, podemos comentarlo antes de la sesión; no es imprescindible ni hace falta introducirlo para las fotos.
  • Esos detalles personales que queréis incluir en el recuerdo: regalos con su nombre, prendas familiares o algún objeto especial para vosotros.

También puede venir bien una camiseta de repuesto para vosotros. Con un recién nacido, los pequeños imprevistos forman parte del día a día.

Preparad vuestra ropa para las fotos familiares

Aunque el protagonista sea vuestro bebé, las fotografías en vuestros brazos también forman parte de su historia.

Para estas imágenes suelen funcionar muy bien las prendas lisas, los colores claros y suaves y la ropa sin grandes dibujos ni logotipos. No hace falta que vayáis vestidos iguales: basta con que los tonos combinen y os sintáis cómodos.

Si vuestra sesión incluye fotografías en los decorados de Navidad, os indicaremos qué ropa adicional traer para que encaje con el estilo de esos escenarios.

Y, mamá, no tienes que esperar a «verte como antes» para salir en las fotos. Acabas de vivir un cambio enorme. Podemos buscar una postura y un encuadre con los que te sientas a gusto, sin exigirte nada.

Hermana mayor abrazando con ternura a su hermana recién nacida sobre un fondo claro

Si vienen hermanos, contadles qué vamos a hacer

Podéis explicarles que vamos a hacer unas fotos con el bebé y que también tendrán su momento.

Evitad presentar la sesión como una prueba en la que deben portarse perfectamente o sonreír todo el tiempo. Llegar sin esa presión ayuda a que vivan la experiencia con más naturalidad.

Si vuestro hijo necesita anticipar lo que va a ocurrir, tiene alguna sensibilidad o hay algo que le ayude a sentirse seguro, contádmelo antes. Conocer a vuestra familia también forma parte de preparar la sesión.

Para los hermanos más pequeños, especialmente entre los 2 y los 4 años, la espera puede hacerse larga. Por eso organizamos los momentos de fotografías familiares al principio y al final, adaptándolos al desarrollo del reportaje.

Durante la parte dedicada al bebé, otro adulto puede acompañarlos a dar una vuelta, al parque que tenemos a unos tres minutos andando o a casa de un familiar cercano. Antes de salir, coordinaremos cuándo volver para las fotografías que queden pendientes.

Así también tienen su ratito de movimiento y descanso.

¿Y si llora o no se duerme?

Pararemos para atenderlo y veremos qué necesita: comer, un cambio de pañal, brazos o simplemente una pausa.

Hay bebés que duermen gran parte de la sesión y otros que nos regalan miradas, gestos y momentos despiertos. No todos se sienten cómodos en las mismas posiciones ni necesitan los mismos tiempos.

Podéis venir con confianza: tenemos experiencia acompañando a muchas familias y sabremos ir adaptando vuestro reportaje. Que un bebé llore o tarde en dormirse no significa que la sesión vaya mal.

Ninguna fotografía es más importante que su bienestar. Buscaremos las imágenes que podamos hacer con vuestro peque a gusto, sin forzar una postura ni exigirle que reproduzca una foto concreta.

Venid con tiempo y sin un plan ajustado después

Siempre que podáis, evitad encajar el reportaje entre otras citas. Las sesiones newborn necesitan margen porque el ritmo lo marca el bebé.

Y vosotros también contáis: intentad desayunar y traed lo que necesitéis para estar cómodos. Sé que las primeras semanas pueden ser intensas y que descansar no siempre está en vuestras manos.

No espero que lleguéis con todo bajo control. Aquí hay espacio para las pausas y para los imprevistos.

Lo más importante no cabe en la bolsa

Dentro de unos años no recordaréis si aquel día hubo que parar tres veces para darle de comer o si tardó un poquito más en dormirse.

Veréis lo pequeño que era. Cómo cabía entre vuestras manos. La forma en que lo mirabais mientras empezabais a conoceros. Y quizá también esa chaquetita de la abuela que ya no le cabe, pero que quedó para siempre en sus primeras fotos.

Eso es lo que vamos a guardar. Y con el tiempo, ese recuerdo será todavía más bonito.

Porque vuestro bebé no tiene que aprender a posar. Nos toca a nosotros adaptarnos a él. 💜

¿Estáis esperando un bebé y queréis preparar vuestro reportaje newborn en Fuenlabrada? Contadme vuestra fecha probable de parto y os explicaré cómo organizamos la reserva y la sesión.