
Campaña anual
Campos de Lavanda
Unos pocos atardeceres de junio, cuando el campo se vuelve morado y el aire huele distinto.
No es una galería. Es una tarde que vais a recordar.
Salimos al campo cuando la luz empieza a caer. Los niños corren, se manchan los pies de tierra y se ríen. Yo camino detrás, sin prisa, esperando el momento en el que se olvidan de que estoy allí.
La lavanda solo está así unas semanas al año. Por eso abro muy pocas plazas y siempre con mucha antelación.

Ojalá dentro de unos años esta fotografía sea una de las más importantes de vuestra casa.
No porque sea perfecta. Sino porque os recordará exactamente cómo era vuestro hijo cuando todavía cabía entre vuestros brazos.
Si sentís que ha llegado el momento de guardar ese recuerdo… estaré encantada de acompañaros.
Hellen.
